
En el mes de marzo de este curso 2023-2024, comenzamos un programa de formación en liderazgo institucional para los miembros de los equipos directivos de los centros. Este programa se desarrolla en colaboración con la consultora LEVARE y se extenderá durante cuatro módulos hasta el mes de marzo de 2025, desarrollando dos en este curso 2023-2024 y otros dos en el próximo 2024-2025.
El programa, más que una formación en sí misma, supone todo un proceso de transformación del ejercicio de la dirección en la Fundación Escuela Teresiana, basado en la creación colaborativa de un modelo de liderazgo de discernimiento compartido por todas las personas que formamos parte de la función directiva en la institución.
Entendemos el liderazgo como la capacidad de influir para que un grupo humano crezca. Durante estos cuatro módulos trataremos de adentrarnos en la diferenciación de problemas “técnicos” de aquellos que son de carácter “adaptativo”, para los que se necesita un modelo de análisis e intervención diferente, acorde a las características propias de cada situación y que requiere un ejercicio de discernimiento espiritual y adaptativo que es la herramienta básica desde la que se desarrolla este proceso formativo.
Este discernimiento supone una compleja y cambiante toma de conciencia de la persona en el “aquí y ahora”, en su contexto y realidad concreta y en relación a Dios, nuestra Fuente de Vida.
Es fundamental que como equipos directivos tengamos momentos de reflexión y mirada sistémica sobre lo que está ocurriendo a nuestro alrededor, así como entrenar herramientas que nos permitan un análisis de las distintas situaciones basado en el discernimiento compartido. El problema a abordar debe ser el centro de nuestra reflexión conjunta y, desde ese discernimiento, diseñar la intervención adecuada teniendo en cuenta todos los puntos de vista posibles.
Activar una mirada honda
En consecuencia, se nos invita a “subir al balcón” de modo que podamos tomar distancia de la tarea inmediata que ocurre en el día a día (“la pista de baile”) para activar una mirada honda, amplia y de largo alcance, que permite ver la realidad y sus dinámicas, evidenciando no sólo lo que está a la vista sino también las distintas mentalidades y fuentes de inspiración que nutren lo visible.
El “discernimiento adaptativo” supone activar nuestra conexión espiritual, que es la que vincula “mi yo”, mi castillo interior, con mi fuente de vida y, a su vez, con la realidad presente en la pista de baile.
Durante este proceso formativo iremos descubriendo las diferentes herramientas que concretan en la práctica real la filosofía que hay tras este proceso de transformación. En cada uno de los módulos contaremos también con la visión inspiradora que nuestros grandes referentes carismáticos, Enrique y Teresa, aplicaron en los importantes momentos de discernimiento que tuvieron en sus vidas.