
El ACOMPAÑAMIENTO de personas y procesos define una manera de construir nuestra escuela teresiana, un irrenunciable identitario que nos viene dado desde el modo de ser y actuar de Enrique y Teresa.
En la identidad teresiana, acompañar es sinónimo de ENCUENTRO desde el vínculo profundo e intencionado, la responsabilidad y la confianza, desde el sostén que podemos proporcionar y que se nos devuelve de forma gratuita. Es ESTAR PRESENTE, así, con mayúsculas, haciéndonos espaldas unos con otros porque no hay encuentro si no hay cercanía y voluntad de estar con el otro, para el otro.
Supone también CAMINAR JUNTOS, compartir experiencia y, a la vez, dejarse tocar por la experiencia del otro, acogiendo lo que es y lo que vive dejando aflorar lo que NECESITA, abriendo un espacio para que se sienta en casa. Es sentir, hablar, escuchar desde lo que nos une, aunque seamos diferentes, e implica estar deseoso de dar a conocer el proyecto que es nuestra vida y compartir nuestra experiencia de Dios. Es hablar desde dentro, desde la raíz de lo que nos sostiene creando en el otro la inquietud por sentir ese mismo sostén, por aprender ese lenguaje, ese MODO.
De manera especial, con la última planificación estratégica de la Fundación, se resalta aún más la necesidad de este acompañamiento en distintos niveles y ámbitos y durante este curso hemos puesto el foco en este modo de acompañar, iniciando y continuando procesos, planes y acciones formativas para ello.
Desde nuestro Plan de Acción Tutorial, AcompañarTe, ya se destaca esta necesidad con las características propias de las tutorías con el alumnado y familias, así como las competencias de los tutores y cotutores. Además, las acciones formativas y encuentros relacionados con el Acompañamiento Espiritual, con la colaboración de Ruaj, se han extendido este curso, no solo al acompañamiento del alumnado, sino también a aquellos que acompañan el itinerario de Iniciación en los centros.
Por último, el acompañamiento de pares, la evaluación de desempeño, el acompañamiento a la función directiva o la propuestas de co docencia en los centros son también iniciativas concretas que se han llevado a cabo desde las distintas áreas para hacer realidad esa segunda meta de la planificación estratégica discernida que recoge nuestra intención: sistematizar la práctica del acompañamiento a la comunidad educativa (alumnos, familias, personal…) desde nuestro proyecto educativo teresiano.