2.3. Perfil de salida del alumnado

“Los alumnos y alumnas son el centro de la Comunidad Educativa, la razón de ser de la Escuela Teresiana. Crecen en un clima de seguridad, cercanía y libertad responsable, sintiéndose aceptados, respetados y queridos por todos los miembros de la comunidad”

(CP p.29)

 

perfil de salidaDurante el curso 20-21 nos planteamos el reto de concretar la definición del perfil de salida del alumnado de la escuela teresiana, acorde al Proyecto Educativo Institucional y al Carácter Propio.

El gran objetivo de este trabajo fue contar con la participación y enriquecimiento de todos los claustros de profesores, después de que en los cursos anteriores se hubiese planteado una primera definición fruto de la reflexión de los equipos generales de área: directores generales, directores pedagógicos y coordinadores de pastoral.

La situación de confinamiento provocada por la pandemia impidió las visitas presenciales del Equipo Titular a los centros, momento en el que estaba previsto trabajar con los claustros. Ante esta circunstancia, se planteó a los Equipos Directivos la posibilidad de concretar este trabajo en cada colegio a partir de una dinámica común: en un primer momento, cada educador reflexionaba acerca de las características del alumnado teresiano, compartiéndolas en pequeños grupos; seguidamente y tras presentarles la propuesta de los equipos generales, hacían una revisión del Plan de Acción Tutorial por grupos de etapas, que culminaba con el enriquecimiento de la propuesta inicial por parte de cada grupo de docentes.

Los Equipos Directivos recogieron las aportaciones y las enviaron al Equipo Titular, que elaboró la síntesis final.

Al culminar este proceso participativo, queda definido el perfil de salida del alumnado de la escuela teresiana, contando con la participación de todos los educadores de la Fundación. El perfil describe un modelo de persona que desarrolla diferentes competencias enmarcadas en cinco grandes bloques interconectados: persona en proceso, sujetos de encuentro, protagonistas de su aprendizaje, transformadores sociales y creyentes teresianos.

La definición de este modelo de persona, de nuestros alumnos, es nuestra razón de ser y nos invita a renovar nuestra vocación como educadores teresianos.

 

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