Educar en la diversidad: hacia aulas inclusivas con el DUA»
Diseñar para que TODOS APRENDAN

“La atención a la diversidad es un distintivo de la Escuela Teresiana. Se basa en la inclusión y en la equidad y trata de dar a cada alumno/a la atención educativa necesaria para lograr el máximo desarrollo de las capacidades personales.”
Carácter Propio. Escuela que opta por la persona. Rasgos de la escuela. Página 22

La Fundación Escuela Teresiana continúa avanzando en su compromiso con una educación inclusiva, equitativa y de calidad. En este marco, durante el curso 24-25 se ha desarrollado una formación específica sobre el Diseño Universal para el Aprendizaje (DUA), dirigida al profesorado de Primaria y Secundaria de nuestros centros, con el objetivo de seguir construyendo escuelas verdaderamente transformadoras.

 

La formación ha partido de una perspectiva fundamentada en la neurociencia, que resalta una idea esencial: cada cerebro es único. Esta comprensión lleva a reconocer que la variabilidad humana constituye la norma, no la excepción. Desde este enfoque, surge una pregunta clave: ¿cómo se puede responder desde el aula a esta diversidad? La respuesta se orienta hacia un diseño educativo que contemple diferentes caminos para aprender, participar y progresar, asegurando así una respuesta inclusiva y eficaz para todo el alumnado.

 

Durante los encuentros, el profesorado ha tenido la oportunidad de retomar conceptos clave como la inclusión, la participación y la superación de barreras en el aprendizaje. Se ha profundizado en los principios del DUA, sus pautas y puntos de verificación, así como en estrategias concretas para planificar desde esta mirada. El objetivo no ha sido solo conocer el marco teórico, sino llevarlo a la práctica: diseñar programaciones que respondan a las necesidades de todo el alumnado y permitan su avance real.

 

La propuesta formativa se ha estructurado en dos encuentros diferenciados: uno para docentes de Primaria y otro para los de Secundaria. Cada centro participó con dos o tres docentes. Los grupos de trabajo se organizaron  por etapas y materias, lo que ha supuesto el intercambio de experiencias y la colaboración docente.

 

El proceso formativo ha incluido una preparación previa al encuentro con la lectura de artículos y rutinas de reflexión, y se ha valorado especialmente la participación activa durante las sesiones.

 

La riqueza del proceso ha residido en la dimensión práctica de la formación, y se ha llevado a cabo un seguimiento y acompañamiento en el diseño de una propuesta de planificación orientada a su implementación en el aula.

 

Esta formación supone un paso significativo en el camino hacia una educación más inclusiva. Las escuelas teresianas seguimos apostando por un modelo que pone en el centro a cada alumno/a, y esta experiencia formativa ha ofrecido herramientas concretas para seguir haciendo realidad ese propósito.